jueves, 21 de abril de 2011

Preparados para los playoffs

(Los jugadores del Siberet, preparadísimos antes de comenzar un partido. Ahora llegan los playoffs)


Una vez finalizada la fase regular de la liga, toca hacer balance. El Siberet FS finalizó en una meritoria 4ª posición, con el valor añadido de la mala primera vuelta realizada y de estrenarse esta temporada en la competición nicrariense. Podéis consultar aquí la clasificación final.

6 victorias, 3 empates y 5 derrotas en 14 partidos disputados no es mal balance (21 puntos). Además, finalizamos con 40 goles anotados y 40 encajados. Visto el resultado de los primeros partidos, es tremendamente meritorio haber finalizado con estos datos.

El lunes comienza lo bueno, aquello para lo que hemos luchado durante tanto tiempo: los playoffs. Sabiendo que el objetivo de la temporada está más que cumplido, no renunciamos a nada. No hay presión, así que toca dejarlo todo sobre la cancha de Pedra Mámoa. El rival será el Bar Muíño, equipo ante el que caímos derrotados la semana pasada y que concluyó la liga en el primer puesto. Iremos a por la revancha (puramente deportiva). Lunes a las 21:00, la ida; viernes a las 22:30, la vuelta.

Os esperamos allí a todos. Forza Siberet!!

martes, 12 de abril de 2011

Solo una piedra en el camino

-Tiene usted piedras en el riñón.

-¿Es grave?

-Grave no, es grava, gravilla, arenillas, son piedras.

Este diálogo se pudo escuchar entre dos jugadores del Siberet minutos antes de dar comienzo uno de los mejores espectáculos deportivos desde la II Guerra Mundial, en el que el líder de la liga de fútbol sala nicrariense, Bar Muíño, se enfrentaba al equipo revelación de la competición.

El Siberet llegaba al Pedra Mámoa tras conseguir una racha de cuatro victorias seguidas --incluido el último partido contra el Tamara que suponía conseguir el objetivo de la permanencia del que da fe la crónica que podéis leer más bajo—, y lo hacía ante una grada que había colgado el ‘No hay billetes’ semanas antes del encuentro y en la que se encontraban personalidades de la vida social santiaguesa como Marina, Lois (cámara en mano), Melisa, Chiqui y Checha.

Tras unos primeros momentos de tanteo homoerótico entre los dos equipos, las cosas comenzaban bien para el equipo de azul y oro con una bonita jugada en la banda del más curtido de los Cortiñas, que remachó dentro el área el Juan Antonio Pizzi de O Milladoiro. La respuesta no tardó en llegar desde las filas del Muíño con un certero disparo desde fuera el área que puso las tablas en el marcador.

A partir de ese momento se sucedieron diversas ocasiones entre las dos escuadras hasta que Óscar Karim de la Fuente se sacaba un pase con escuadra y cartabón, digno de José María Gutiérrez, para dejar sólo a Fran, el único jugador del equipo nacido en la patria del Che, Maradona, Borges y Matías Biscay, que devolvía la ventaja al marcador.

Fue un traicionero rechace el que dejó el esférico muerto ante Cristian Zubizarreta –una vez más soberbio—para que poner el 2-2 en el luminoso antes de que un Gerardo reencarnado en Iván Campo en sus mejores tiempos se cruzase todo el terreno de juego para dar de nuevo ventaja al Siberet. Desde la grada se pudo ver como la impoluta melena del zaguero de Vite de Arriba se detenía, en un momento casi místico, de un modo perfecto en el espacio tiempo antes de realizar un gran chut.

Tras un descanso en el que hubo tiempo para recordar la última encuesta realizada en Negreira en la que se preguntaba a todas las mujeres de la villa si accederían a yacer con los jugadores del Siberet (en la que un 20% dijo que sí y un 80% contestó: ¿otra vez?) el Bar Muíño comenzó a poner en marcha la maquinaria que le ha hecho ocupar el primer lugar en la clasificación. Aunque el equipo capitaneado por el Manteca Martínez de A Rocha tuvo varias ocasiones --incluido algún palo, un par de ‘dos contra uno’, y diversas contras peligrosas con un gran Miroslav López Casado desde la retaguardia-- en el terreno de juego emergió el jugador número 5 de la escuadra rival como uno de los mejores peloteros contra los que se ha enfretado el Siberet para dar la vuelta al marcador y dejarnos con cara de enratonaos –Podrián dixit--.

Pero como el oráculo auguraba minutos antes del encuentro, en un diálogo que a la postre serviría como vaticinio del partido de los siberetianos, la derrota ante el Muíño no es más que una pequeña piedra en el camino, nada grave, solo gravilla.

Ahora toca levantar la cabeza en el duelo fraticida ante el 25 de julio, con el fin de alcanzar los ‘playoffs’ para poder soñar con hacer la machada del Nottingham Forest, quien ganó la Copa de Europa en su primera participación, un año después de ser campeón en la First Division recién ascendidos. Y cuyo mítico entrenador Brian Clough dejó para la posteridad una reflexión que el Siberet debería imprimir en su camiseta:

¿Caminar sobre el agua? Supongo que mucha gente estará diciendo que en vez de caminar sobre ella, debería haberla tomado más en mis bebidas. Tienen toda la razón”.

Brian Clough.

lunes, 11 de abril de 2011

¡Cuatro! ¡Catro! Four! Quatre! Quattro! Vier! Y salvados!

El Siberet parece empeñado en convertir lo impensable en realidad. Lo que hace unas semanas parecía una quimera, enlazar cuatro victorias consecutivas, lo ha hecho el equipo amarillo con su último triunfo ante el Restaurante Tamara. Un triunfo que además asegura la permanencia otro año en Primera. Todo un éxito para un equipo por el que casi nadie daba un duro al comenzar su andadura, hace tan solo unos meses. Y la opción de ampliar la racha todavía sigue abierta.

Decía el gran Bill Shankly, legendario mánager del Liverpool FC, que "el fútbol no es una cuestión de vida o muerte, sino algo mucho más importante". Con esta mentalidad se presentaron los jugadores del Siberet en Pedra Mámoa, sabiendo que un triunfo aseguraba la permanencia y permitía al joven club soñar con disputar los playoffs de la liga. El comienzo fue arrollador. El Siberet llegaba a la meta rival y el Restaurante Tamara no era capaz de completar con éxito la transición ofensiva. Una y otra vez tropezaban con las anticipaciones de los zagueros amarillos. Así, fruto de esta presión Héctor abrió el marcador pasados unos minutos, al aprovechar un fallo de la defensa rival. Justo y Diego ponían una montaña enfrente de los jugadores rivales antes del descanso, en forma de 3-0.

En la reanudación, el Tamara adelantó líneas e incrementó la presión, mientras el Siberet decidió contemporizar y buscar ampliar la ventaja con un juego rápido y directo. Pero sobre todo, anteponiendo la solidez defensiva. Pero en fútbol sala también existe el rival, y no lo pone fácil, así que el cuadro blanquirrojo logró anotar el 3-1 en un remate afortunado, y a unos minutos del final establecía un 3-2 que auguraba un desenlace lleno de emoción. Hasta que a falta de poco más de dos minutos, Justo dijo "hasta aquí hemos llegado" y anotó el 4-2, que era ya una losa para los rivales del Siberet.

Tres puntos, cuarta victoria seguida y permanencia asegurada. Una vez cumplido el objetivo, el Siberet FS quiere dar gracias a todos y cada uno de los 12 jugadores del equipo y a la -cada vez más- numerosa afición sin la que la hazaña habría sido más complicada. Quedan dos partidos, ante el Bar Muiño y el derbi ante el 25 de Julio, para disfrutar del éxito y, ahora sí, pelear por disputar los playoffs de la liga.

jueves, 31 de marzo de 2011

No hay dos sin tres. Siberet FS 3-1 Café Pub Coffee

El partido se presentaba con una consigna clara: cada punto es oro, el final de la competición se acerca y cada balón, cada pase, cada entrada, cada tiro... puede ser decisivo para el objetivo de la permanencia. Los ánimos tras las dos anteriores victorias consecutivas ayudaban a que el ánimo del Siberet FS fuese máximo antes de medirse al Café Pub Coffee.

Y a fe que los jugadores amarillos consiguieron canalizar de la forma adecuada esas sensaciones. El pitido inicial daba paso a unos primeros minutos de dominio del Siberet, que llegaba con comodidad a la portería rival y se permitía disfrutar del mismo confort cuando la posesión caía en los pies del cuadro blanquiazul. Poco a poco el Coffee se iba desperezando, pero esa pérdida de dominio del Siberet no era sino la calma que precede a la tormenta. Fran, en una gran acción, anotaba un golazo que ponía por delante a los amarillos e insuflaba más ánimos si cabe en el plantel. A continuación, un despeje de Óscar que pretendía alejar el peligro, desde el medio del campo, introdujo el balón en la portería rival tras despistar al portero con la presión de Manel y el típico bote traicionero. Precisamente, el ariete de O Milladoiro estrenaba minutos después su cuenta personal esta temporada con un trallazo esquinado que se coló sin ningún miramiento en la portería del Coffee. 3-0 y la victoria más cerca.

Al descanso, el Siberet se mentalizó de que era clave dormir el partido y aguantar las embestidas rivales. Dominó el Coffee en el segundo parcial, cuyo fruto se tradujo en el 3-1 y en una serie de ocasiones bien resueltas por la defensa amarilla y por la enésima exhibición de Cristian bajo los palos. Con todo, el Siberet también tuvo la opción de ampliar el marcador, pero el destino había decidido que tres goles eran suficientes. Y lo fueron. El partido languideció y las huestes siberetescas volvían a saborear, por tercera ocasión consecutiva, las mieles de la victoria.

Con esto, la clasificación se comprime más. Los playoffs siguen al alcance, pero antes habrá que asegurar la permanencia en la categoría. Muchos boletos se venderán en el próximo Siberet FS-Restaurante Tamara, que puede resultar decisivo.

jueves, 3 de marzo de 2011

¡¡¡MACHADA!!! ¡El Síberet vence al líder!

¡Continuamos reescribiendo la Historia! Parece que en el Síberet F.S. nos hemos abonado a la Épica. La segunda victoria consecutiva ha conseguido borrar los fantasmas de la mediocre primera vuelta y ha insuflado al equipo dos bombonas extra de oxígeno e ilusión.

Si la semana pasada lográbamos nuestra primera victoria -en la cancha- de la temporada ante una de nuestras bestias negras -Imprenta Arigraf A Grella, 3-5-, esta vez le tocó el turno a flamante líder, Don Budi, conjunto plagado de excepcionales peloteros que hace de la táctica del portero-jugador un arte y un recurso más.

Maltratados por la bajas como estábamos -lo mismo ocurrió la semana pasada-, sin Óscar ni Héctor por lesión, ni Xoán y Ger por asuntos propios, afrontamos el partido con la ilusión del que sabe que no tiene nada que perder, pero sí mucho que ganar. Hicimos nuestro el encuentro desde el pitido inicial, acariciando el balón, adueñándonos de él y presionando la salida del equipo rival. Pronto se evidenció su táctica: saque en largo del portero al pívot. Adoptaron esta decisión al recibir un par de sustos gracias a la asfixiante presión que imprimíamos. Físicamente en cada partido nos encontramos mejor, y eso lo vamos notando. También lo notan nuestros rivales.

Pronto llegaría el primer gol del partido, fruto de una jugada de estrategia en un libre indirecto. El encargado de ajusticiar fue Diego, que descargó su furia en uno de sus conocidos cañonazos. Manel, en medio de la trayectoria del balón, acertó a abrir las piernas para que el misil encontrase su objetivo al abrigo de las mallas.

El empate del rival no se hizo esperar. Quizás fueron los momentos de más peligro hacia nuestro arco. Aunque le teníamos cogida la medida lograron incluso voltear el marcador y ponerse 1-2 al descanso. Sabíamos que nadie nos iba a regalar nada. La actuación arbitral estaba siendo nefasta, una vez más. Iván fue víctima de un penalti clarísimo que el colegiado vio pero no quiso señalar. Varias faltas evidentes cayeron de la misma forma al limbo. En estas llegó el 1-3.

Lejos de deprimirnos y caer en un estado de apatía hicimos de nuestra rabia un escudo y salimos a por todas. Un jugadón de Fran por banda izquierda fue culminada por Iván para recortar distancias y meter el miedo en el cuerpo al rival. En una de las jugadas posteriores el Síberet volvía a ser víctima de un error arbitral: Adrián era derribado en el área cuando se encontraba en disposición de empujar el balón a gol. El árbitro no señaló nada. Este hecho espoleó todavía más al equipo, que comenzó a atacar en tromba. Solo podían pararnos con faltas, y en una de ellas llegaría el empate a 3. Justo, con la diestra, colaba el esférico por el único hueco libre entre barrera y portero. El Balón de Oro de Negreira, aquejado por una durísima gripe las horas previas, estaba preparado para la remontada. Y llegó. En uno de sus famosos slaloms, Adrián cruzó el balón desde la izquierda batiendo la portería del Don Budi, a falta de 4 minutos para el final.

Tocaba defender. El rival acentuó la táctica de portero-jugador pero una lección en defensa -y en portería, soberbio Christian, una vez más- impidió que lo conseguido con justicia se estropease por mala suerte. Cada uno defendió a su par como si le fuera la vida en ello. Justo tuvo en sus botas acrecentar la goleada con varios lanzamientos desde campo propio tras pérdida del balón del portero atacante, pero el destino tenía preparado el gol del partido para el último minuto. De nuevo de falta, esta vez con la zurda de oro, zurda divina, zurda forjada en los potreros de A Rocha Vella, infravalorada en el Lobelle y recuperada en el Amio. Esa zurda rubricó con letras de oro y luego de un soberbio puntapié en otro libre indirecto una nueva victoria para el Síberet.

5-3, y no hay límites...

Uno de los últimos entrenamientos del Síberet. ¡Reina el humor y el buen rollo!


sábado, 25 de diciembre de 2010

Tirando de épica y de incomparecencia ajena

Hace apenas un par de semanas, el equipo estaba sumido en una grave crisis de resultados que parecía conducir irrevocablemente al descenso. Tras el mensaje de tranquilidad del Presi, se avecinaban dos duros enfrentamientos que iban a marcar el futuro a corto y medio plazo de nuestro querido Siberet F.S. Nuestros chavales tenían que vérselas con el Cafe Bar Cofee (segundos en ese momento) y contra el Bar Muíño, rival directo en la lucha por la permanencia. 


Crónica del Cafe Bar Cofee 4 - Siberet F.S. 4


El primer encuentro estaba marcado en el calendario como el nuestra resurrección. Los amarillos llegaban al pabellón municipal de Negreira con poco tiempo de margen para calentar, lo que se tradujo en un inicio frío, con muchas imprecisiones en ataque y otras tantas en defensa. Producto de estas últimas llegó el primer gol rival concedido tras una pérdida en el centro de la pista. Nuestros gladiadores no notaron el golpe y siguieron practicando un fútbol combinativo que no pudo traducirse en goles por la mala fortuna que parece perseguirnos cada vez que pisamos terreno nicraeriense. Tras errar varias ocasiones claras (una clamorosa de Jus que,  a puerta vacía envió al larguero un excelente pase de Iván) y, a pesar de tener la posesión del esférico, nos vimos nuevamente sorprendidos a la contra a falta de pocos segundos para el final del primer tiempo. Parecía repetirse la máxima de: jugamos como nunca, perdemos como siempre. Pero lejos de mandar bordar ese lema sobre nuestro escudo, sacamos la furia que llevabamos dentro para intentar hacer justicia en el marcador por primera vez en lo que va de liga. En los primeros minutos ahogamos la salida de balón del C.B.Cofee, obligándoles a entregarnos el cuero y dejarnos llevar el peso del partido. Más rodados y experimentados que otras veces empezamos a trazar bonitas jugadas y a llegar con peligro al marco contrario; tapando bien los intentos de contra y defendiendo como jabatos. Ese dominio por fin se vio reflejado en el marcador cuando Diego, en primer lugar, y Héctor unos minutos después situaban el empate a dos que hacía justicia a nuestro mejor juego. Cuando mejor estábamos jugando y mejor se nos veía, el Cofee aprovechó un nuevo desajuste defensivo para plantarse delante de Christian y batirle de manera cruel, pues el esférico entró llorando en la meta. Con 3-2 y menos de diez minutos para el final del encuentro se pidió un tiempo muerto salvador. En los escasos 60 segundos se relajó el ambiente, se buscó la motivación, se llamó a la épica y se dejó claro que ese partido NO LO ÍBAMOS A PERDER. Los cinco que salieron al parqué llevaban los ojos encendidos con la rabia de un equipo ganador, con la furia de los grandes campeones, con el orgullo tocado y con muchas ganas de brindarle a la afición y a si mismos esos tres puntos tan merecidos. El cansancio que en otras ocasiones nos hacía regalar partidos no aparecía por ninguna parte, los errores en la entrega o los fallos de concentración brillaban por su ausencia. Por otro lado, el espíritu de sacrificio, el compañerismo, el "arrimar el hombro" configuraban al sexto hombre en pista. Ese sexto hombre que me ayudó a robar un balón en el centro del campo, a driblar al cierre y picarla por encima de un alocado y desesperado cancerbero para establecer el equilibrio en el electrónico. Ese mismo sexto hombre que dio alas a Óscar para perforar la meta, dejándonos la victoria en bandeja a falta de cinco escasos minutos. Pero el fútbol (sala) es tan bello por todo lo relatado anteriormente, como horrible por lo que viene a continuación.  Cuatro minutos para la conclusión. Ellos con portero-jugador, nosotros defendiendo como todos los numantinos, galos y espartanos juntos. Tres cochinos minutos para la conclusión. El Cofee no podía, el Siberet lo daba todo y más. Dos minutos de nada para acabar. Los cinco en pista se multiplicaban para achicar balones y tapar posibles vías de entrada. Un asqueroso e insignificante minuto. El Siberet, con su sexto hombre "simbólico" agotado, contempla atónito como el sexto hombre "con silbato" del Cofee les regala el empate en forma de penalti sacado de una chistera llena de conejos "esnucaos" y palomas muertas, de una chistera del horror y de la injusticia. 


Crónica del Siberet F.S. 3 - Bar Muíño 0

Pero la leyenda de este grupo de amigos es más grande que la suma de toda su masa testicular y lo que no nos mata, nos fortalece. Con esas, nos presentamos siete días después en el lugar de los hechos para cobrarnos la justicia de nuestra mano, siempre dentro de la legalidad y con ganas de demostrar que, si nos dejan, podemos ganar a quien nos pongan delante. El duelo era contra el Bar Muíño, que nos aventajaba en un punto en esos momentos. Todos estábamos listos para darlo todo y más en la pista para sacar nuestra primera victoria. Muchas y muy significativas eran las bajas, pero el "teamgeist" amarillo lo puede todo... SIEMPRE Y CUANDO EL RIVAL SE PRESENTE. Porque, por segunda vez en lo que va de liga, nos quedamos sin jugar por incomparecencia del contrario. Se rumoreaba días antes por Negreira que el Siberet venía con ganas de dar un golpe en la mesa y dejar claro que, aunque seamos un club humilde, a nosotros no nos pisa ni dios, ergo prefirieron la poco elegante, pero oficial derrota por 3-0 que una humillación pública.

Así es como, con el 2010 tocando a su fin, nos encontramos en la zona tibia de la tabla: quintos con 5 puntos (cuatro de ellos en los últimos dos encuentros), uno sobre el descenso, con un partido menos y con la moral por las nubes. 

Desde la presidencia se os desea a todos los Siberets y simpatizantes una feliz navidad y próspero año nuevo, por rancio que suene. También se le recuerda a los jugadores que beban con moderación durante la tradicional cena el día 29 y que no se gasten toda la ficha y paga extra en alcoholes y señoritas de buen ver...

RESERVARSUS PARA FIN DE AÑO, ¡¡¡QUE ESTOY YO!!!